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Una necesidad social

Lo que estamos observando en la sociedad

Una necesidad social es lo que hizo nacer a Futurea. Como empresa social, siempre nos interesa generar impacto, y por ello empezamos a medir, observar y contrastar lo que para nosotros, nuestra sociedad estaba pidiendo a gritos: un cambio en la orientación profesional.

En los más pequeños

Deficit de atención: la mayoría de expertos coinciden en que el entorno actual está llevando a los niños a dispersar su atención y concentración. Demasiados estímulos tecnológicos y sociales que hacen difícil el aprendizaje en cualquier ambiente.

Comportamientos impulsivos: sobre todo asociados a la “cultura de la inmediatez”, y “la satisfacción inmediata”. Todos los expertos coinciden en que el autocontrol, y la capacidad de aplazar recompensas en todos los ámbitos es un buen predictor de éxito.

Rigidez mental/poca flexibilidad: Acostumbrados a aprender que las cosas sean “de una manera”, experimentar poco, y absorber creencias sociales, los niños pierden capacidad de adaptarse a contextos y situaciones diferentes para resolver problemas.

Falta de autonomía y autoresolución: sobre todo generada por la sobre protección familiar o la falta de motivación, creación de retos o metas, los niños llegan a la adolescencia con pocos recursos personales, intelectuales y ejecutivos. Muchos esperan a que la respuesta “venga a ellos” o que esté “en otro lugar”, y no en ellos la solución.

Poca capacidad de planificación: por la escasa utilización del aprendizaje o educación por proyectos. Los niños necesitan desarrollar para su vida la capacidad de secuenciar, priorizar y planificar hitos a corto, medio y largo plazo para una recompensa mayor que la inmediata.

Falta de autoestima por resultados académicos bajos: debida a la falta de recursos personales, los niños suelen atribuir su falta de resultados a su capacidad, y no a variables de esfuerzo o estrategia para lograrlo. Esto puede provocar indefensión en ellos para su vida diaria.

Falta de autoestima por falta de adaptación social: falta de comprensión de sus emociones, sentimientos y estados de ánimo, sus gustos, preferencias de pensamiento y singularidad. Autoimagen distorsionada lo que provoca falta de adaptación social o rechazo a sí mismos.

En los adolescentes y los jóvenes

Falta de capacidad para tomar decisiones: falta de capacidad para analizar coste-beneficio de las situaciones, asumir riesgos, adaptabilidad al cambio y la incertidumbre.

Falta de criterios de evaluación: debido a la falta de singularidad, y falta de personalidad. Falta de capacidad para seleccionar información o atender a preferencias por una normalización de un “estándar social”.

Procrastinación: tendencia a aplazar de forma involuntaria proyectos, metas y tareas. Produce desmotivación por falta de pequeños éxitos personales o profesionales, y además supone que se pospongan los objetivos que se proponen y por lo tanto los resultados.

Dispersión: el exceso de ofertas y opciones, al igual que la sobreinformación produce dispersión, falta de foco y capacidad de prestar atención a lo relevante para un proyecto.

Supresión emocional: producida por la falta de educación emocional, y la falta de reconocimiento de emociones, sentimientos y estados de ánimo. No siempre se comparten con el entorno familiar.

Falta de capacidad de planificación: falta de capacidad para secuenciar, priorizar y plantear tareas y subtareas. Falta de capacidad de planificar a corto, medio y largo plazo.

En profesionales en activo

Burnout: Normalmente producido por estar en activo para alguna actividad fuera del “elemento” profesional o expectativas, por la sobrecarga de trabajo o la falta de sentido y motivación, falta de proyecto/carrera profesional dentro de la empresa.

Autoimagen litimada: aprendidas en las etapas anteriores, y que conforman y determinan el comportamiento durante la vida joven y adulta. Enemigas de la expresión de talento, la singularidad personal y muchas veces de una buena autoestima/autoimagen. Coartan muchas veces la creatividad debido a la rigidez mental que generan.

Procrastinación: tendencia a posponer los proyectos profesionales a medio/largo plazo. Se produce un aplazamiento involuntario de los objetivos, y se sustituyen por otros más sencillos o inmediatos, pero no vinculantes al proyecto deseado. Puede producir errores atribucionales relacionando la falta de éxito profesional a la falta de competencia o capacidad personal.

Falta de sentido del trabajo: fruto de diversos factores, produce inmovilismo y falta de motivación/activación.

Falta de conocimiento del escenario laboral actual: poco conocimiento del funcionamiento y lenguaje de las organizaciones actuales: funcionamiento sistémico, roles, niveles jerárquicos, etc…Poca conciencia organizacional y poco conocimiento de perfiles profesionales deseados.

Falta de capacidad de planificación: producida entre otros factores por los anteriores aspectos. Falta de capacidad para organizar metas, plantear acciones programadas en el tiempo, priorizar entre ellas y asignarles objetivos a corto plazo dependientes del objetivo más grande.

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