Logo Futurea

Por Estela Brugada

Cuando una persona va a realizar una entrevista de trabajo, surgen algunas cuestiones que suelen repetirse en la orientación: “¿qué me pongo? ¿debo llevar traje? ¿mejor pecar de exceso o de defecto?”. Si eres de los que se suele preguntar este tipo de cosas, este artículo te interesa.

Primer consejo: investiga

Antes de decidir qué ponerte, te recomiendo que hagas una investigación previa de la empresa. Para ello tienes varias opciones. Si conoces a alguien que trabaje allí, directamente puedes preguntarle cuál es el estilo de vestir de la empresa, si hay algún código al respecto, ya que hay empresas que lo tienen, sobre todo en multinacionales o consultoras de renombre es habitual.

Si no conoces a nadie y tienes tiempo antes de la entrevista, puedes darte una vuelta sobre la hora de entrada y salida frecuentes para ver cómo van vestidos los trabajadores. Otra opción es buscar si tienen web, página de Facebook o LinkedIn, y ver si tienen publicaciones de fotografías reales de los trabajadores para que puedas hacerte una ligera idea.

Seguro que con esta investigación previa puedes hacerte una idea de cómo acuden los empleados y puedes adaptar tu estilo para una entrevista.

Segundo consejo: lo clásico siempre es un acierto en una entrevista de trabajo

Sin entrar en si es acertado o no, lo cierto es que muchas de las entrevistas te las hará gente que posiblemente sea mayor que tú, eso significa que muy posiblemente no estén al día de tendencias, o que está de moda o no lo está.

Consejos para vestir bien en una entrevista de trabajoUn ejemplo practico de lo que quiero explicar aquí. Aunque las empresas ya no son tan conservadoras en ese sentido y vemos que mucha gente acude al trabajo en vaqueros y americana, recuerdo el caso de una selección para un comercial que acudió vestido así a la entrevista de trabajo y lo descartaron para el puesto, porque el dueño no quería ese “estilo moderno” en su empresa.

Yo no voy a opinar al respecto, pero es verdad que si trabajas para una empresa, durante tu jornada de trabajo representas una serie de valores y transmites una imagen de la misma, y te guste más o menos, la imagen en ese sentido te viene impuesta. De manera que procura apostar siempre por un estilo clásico al vestir, antes que arriesgar con tendencias, a no ser, claro está, que el puesto lo requiera.

Si eres chico, unos chinos y una camisa siempre será un acierto. Y si eres chica, unos pantalones y una blusa, o un vestido, que no sea muy corto o escotado, también te dará un acierto en ese sentido.

Tercer consejo: menos es más

Y esto se aplica en muchos sentidos, sobre todo en el caso de las chicas, que podemos meter la pata un poco más fácil con los complementos y maquillaje.

Procura llevar colores neutros, camel, azul, azul marino, negro, marrón o gris. Evita los colores chillones o que llamen mucho la atención, como verdes, rojos, amarillos. De lo contrario tu prenda podría distraer la atención del entrevistador y ser recordado como “la chica de la blusa amarilla”, en lugar de “el candidato que controló el tiempo”.

Chicas… ¡el maquillaje súper natural, efecto buena cara y listo! Lo mismo ocurre con los complementos, nada que capte excesivamente la atención y, sobre todo, ojo con los tics nerviosos o manías. De nuevo te pongo un ejemplo de lo que quiero decir. Personalmente siempre llevo anillos o un colgante, y he detectado que cuando me suelo poner nerviosa tiendo a tocarlos continuamente, de manera que cuando tengo que hacer entrevistas evitó ponérmelos, para no dar muestras de mis nervios, o no desviar la atención con el “tic”.

Cuarto consejo: ¿y si llevo piercings o tatuajes?

Esta es una de las cuestiones que más me preguntan, y yo siempre contesto con la misma historia.

En mi máster de Coaching tenía al mejor profesor que he tenido nunca, y tenía todo un brazo tatuado, sin embargo en ningún curso se lo veías antes del tercer día de clase.

Lo que quiero decir con esto es que el hecho de que lleves un piercing o un tatuaje no te va a hacer mejor ni peor profesional, pero sí es cierto que muchas personas siguen teniendo prejuicios al respecto de estas cuestiones y no te interesa que te los apliquen en una entrevista, por eso, mi consejo siempre es que los ocultes durante el proceso de selección, no obstante, esto es decisión tuya, pero si un profesor, al que tú le pagas por asistir a sus clases lo hace, por algo será….

Quinto consejo: naturalidad, pero con saber estar

Seguro que si te invitan a conocer al Rey, o a cualquier personalidad que sea un referente para ti, estarías nervioso e intentarías vestir acorde para la ocasión.

Pues piensa que una entrevista de trabajo es un evento de ese estilo. Debes adecuar tu estilo al de la empresa, siempre moviéndote en unos límites en los que te sientas cómodo y sin perder tu naturalidad, no es necesario que te pongas un traje de chaqueta si en tu empresa no se exige, pero por mucho que te gusten tus últimas deportivas o las lleven los famosos, mejor dejarlas en casa para cuando quedes con tus amigos y ponerte unos zapatos para la ocasión.

Recuerdo el caso de una chica, que acudió a orientación y me dijo que su truco era peguntarse: “¿qué me diría mi madre si me viera vestida así?”. Si pensaba que su madre lo aprobaría, sabía que iba bien vestida para la ocasión.
Así que ya sabes, aplica estos pequeños tips y seguro que aciertas en vestuario para tus siguientes entrevistas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo válida.
Necesita estar de acuerdo con los términos para continuar

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Menú
error: Content is protected !!