Logo Futurea

Por Estela Brugada

En mis orientaciones, cuando llega el momento de hablar sobre el proceso de selección, las preguntas estrella que me hacen los usuarios son: “¿la entrevista se puede preparar; cómo me la preparo?”.

Si te has planteado alguna vez estas preguntas, este post te aclarará muchas dudas y te ayudará bastante de cara a futuras entrevistas de selección. Así que continua leyendo…

Primer consejo: Las entrevistas sí se pueden preparar

Como lees, seguramente habrás pensado en alguna ocasión que como no sabes qué te van a preguntar, no puedes prepararte esta prueba, sin embargo este es un pensamiento erróneo, ya que sí es cierto que no sabemos con exactitud cuántas preguntas nos va a hacer el entrevistador, ni cuáles serán exactamente, pero siempre se va a preguntar, de una o de otra manera, sobre un contenido básico que te conviene llevar preparado. Las entrevistas pasan por tres fases:

1. Fase introductoria: Aquí el objetivo del entrevistador es que te relajes y empieces a hablar. Te preguntará cosas triviales como si hace frío, si te ha costado mucho llegar, si conocías la zona, qué sabes de la empresa, cómo te enteraste de la oferta… Aquí puede introducir la siguiente fase explicándole en qué consiste el puesto de trabajo para el que estás siendo entrevistado.

2. Fase de obtención de información: Aquí el objetivo del entrevistador va a ser conocerte más para saber si encajas o no en el perfil del puesto que ofertan. Para ello te preguntará sobre tu formación, experiencia y parte personal. Las preguntas siempre serán en torno a los siguientes temas:

  • Tu vocación. Motivos por los que elegiste tus estudios, si tienes antecedentes de esta profesión en la familia, etc.
  • Tu formación tanto reglada como no reglada. Qué cursos has realizado, por qué los has elegido, qué es lo que más te ha gustado, lo que menos.
  • Tu experiencia. Qué sabes hacer, cómo lo has aprendido, qué tareas has llevado a cabo, qué te ha resultado más gratificante.
  • Tu personalidad, tus puntos fuertes, los débiles, tus objetivos, el conocimiento que tienes de ti mism@…

3. Fase de cierre: El entrevistador llegará a esta fase cuando considere que ya tiene la suficiente información sobre tu perfil. Te darás cuenta de que ha llegado este punto porque, o bien, empieza a contarte más detalles del puesto para el que estás siendo entrevistado, o te dirá si tienes alguna duda o pregunta para hacer.

Como decíamos, hay muchas maneras de preguntar sobre la misma cuestión o de formular preguntas más directas, más abiertas, pero procura, antes de dar una respuesta, preguntarte “¿qué me está preguntando realmente?”. Cuando identifiques el objetivo del entrevistador, seguro que puedes enfocar mucho más la respuesta.

Segundo consejo: El antes de una entrevista

¿Con cuánta antelación hay que llegar? ¿Qué me pongo? ¿Llevo mi currículum? Estas son algunas de las preguntas más frecuentes que me hacen mis usuarios cuando les llaman para hacer una entrevista, y seguramente tú también te las planteas. Vayamos por partes.

En cuanto a la antelación con la que hay que llegar a una entrevista, yo te aconsejo salir de casa con suficiente tiempo para evitar que el posible retraso del transporte público, un atasco, que el GPS te falle y no encuentres el lugar, que no haya sitio para aparcar o cualquier otro imprevisto, te impidan llegar a tiempo.

Consejos para la entrevista de empleoUna vez hayas llegado al lugar de la entrevista, comprueba la hora. Te aconsejo entrar a la entrevista con unos 10 minutos de antelación a la hora que te hayan citado, por si te hacen rellenar algún formulario o necesitan pasarte alguna sencilla prueba previa.

Si has llegado con demasiada antelación, siempre puedes buscar una cafetería y tomarte un café mientras repasas los datos de la empresa y las respuestas que hayas preparado.

Respecto a cómo vestirte, todo depende de la empresa a la que vayas. Para eso tendrás que hacer una investigación previa. Si conoces a alguien que trabaje en la empresa para la que vas a hacer la entrevista, puedes preguntarle cómo se viste allí, si es muy formal o no. Si no conoces a nadie, puedes buscar en Linkedin a trabajadores de la misma y fijarte en la foto de perfil que tengan, eso puede darte pistas sobre el vestuario.

Busca también fotos de la empresa en Google y en la web propia, por si hay alguna foto en la que se vea a los trabajadores y puedas fijarte en cómo visten.

Por norma general, exceptuando algunas empresas que todavía lo mantienen como grandes consultoras, algunos despachos de abogados, visitadores médicos y compañías de seguros, entre otras, el traje ya no se lleva tanto como antes para trabajar, por lo que si eres chico con unos chinos y una camisa de vestir, sería una vestimenta adecuada. Si eres chica se aplicaría lo mismo: unos pantalones y una blusa bonita; o un vestido no muy corto ni escotado, sería también adecuado.

En cualquier caso, intenta evitar los vaqueros, ya seas chico o chica; cazadoras muy poco formales como vaqueras, con chapas, pegatinas o mensajes. En el caso de las chicas evitar el maquillaje muy recargado. Recuerda que vas a una entrevista, no te maquilles con colores o sombras muy oscuras. Aplica el sentido común y piensa en lo que te diría tu madre si te viera vestido/a así y si lo aprobaría; seguro que vas bien vestid@ para la ocasión.

Sobre qué documentación llevar, yo siempre os aconsejo llevar un currículum actualizado. Si te lo piden, fenomenal, demostrarás que has ido preparado/a, si no, te lo llevas a casa de nuevo y te sirve para la siguiente entrevista.

Tercer consejo: Pierde el miedo a preguntar

consejos para una entrevista de trabajoEn toda entrevista llega un momento en el que el seleccionador nos dice si queremos preguntar algo o tenemos alguna duda. Ese momento suele darse en la fase de cierre, como veíamos antes. En este momento normalmente nos entra miedo de poder preguntar algo inadecuado que nos deje fuera del proceso de selección, o que estropee la imagen que el entrevistador se ha hecho de nosotros. Sin embargo yo te diría que sí haces una buena pregunta, contribuirás a mejorar el concepto que se hayan hecho de ti.

Y ¿qué es una buena pregunta? Pues una que tenga que ver con el puesto de trabajo, con el proceso de selección, con la empresa. Te pongo algunos ejemplos:

– En caso de ser uno de los seleccionados, ¿cuál sería la siguiente fase del proceso de selección?
– Exactamente ¿cuáles serían las funciones de mi puesto?
– ¿Qué política formativa sigue la empresa?

Eso sí, nunca preguntes por el salario y las vacaciones en una primera entrevista, porque darás a entender que es tu única motivación, y eso sí que estropearía tu imagen de cara a la empresa.

Cuarto consejo: Nadie te conoce mejor que tú

Uno de los momentos que más miedo le da a las personas cuando acuden a entrevistas, es cuando se llega a la parte personal de las preguntas. Y por personal me refiero a la parte en la que preguntan tus características de personalidad, puntos fuertes y débiles, aspiraciones, objetivos… y no a las preguntas de tu vida personal; que eso es otro tema mucho más controvertido.

Sabes que de una u otra manera el entrevistador te va preguntar por tus cualidades, defectos. Quiere saber cuál es tu nivel de autoconocimiento, cómo te vendes, la seguridad que tienes en ti mism@ y en tus conocimientos. En esta parte se “evalúan” conceptos más psicológicos, como la percepción de autoeficacia, las atribuciones que haces a tus logros, si son internas o externas, tu nivel de gestión de tiempo, reacciones ante el estrés…

Y por complicada que te parezca esta fase, no te has dado cuenta de que tienes un “as en la manga” durante la misma: nadie te conoce mejor que tú, y en el peor de los casos no te conoce, por lo que no tiene por qué dudar de lo que le digas, si lo dices con convicción.

Así como en los estudios o la experiencia, te pueden pedir que lleves certificados, contratos, vida laboral o cualquier otro documento que acredite lo que dices que tienes. En la parte de la personalidad no hay otra manera de comprobar la veracidad de lo que alguien dice, que poniéndolo a prueba, por eso durante todas estas preguntas tienes ventaja, y es que siempre que lo digas con convicción y puedas justificarlo, el entrevistador no tiene por qué dudar de tu palabra en esta fase.

Véndete lo mejor que sepas y puedas, lleva preparadas respuestas de casa, lista tus virtudes y piensa en ejemplos de cuando las has llevado a cabo. Lista tus puntos débiles y, para cada uno de ellos, propón una solución de mejora que, en teoría, deberías estar llevando a cabo. Piensa en cualidades que tengan que ver con el puesto y dilas en primer lugar. Procura no decir las típicas que dice todo el mundo, y todo esto debes decirlo creyendo cada palabra. El lenguaje no verbal es muy traicionero y debes controlarlo todo lo que puedas, algo que te aconsejo para ello es practicar cada respuesta cara a espejo, ahí detectarás los gestos que puedan delatarte.

Quinto consejo: Mentir NO, disfrazar o mejorar SÍ

Si hay un consejo que te doy por encima de todos, es que nunca mientas en una entrevista de trabajo, si te pillan estás perdid@ y tu marca personal se verá bastante afectada.

Lo que sí puedes hacer es maquillar un poquito la realidad, omitir y desviar la atención, sobre todo con cosas que puedan afectar negativamente a la imagen que pueda hacerse el entrevistador de ti. Vamos a verlo con un ejemplo, yo trabajo mucho con chicos y chicas en riesgo de exclusión social por diversos motivos, recuerdo un caso en el que habían expulsado a un chico por faltar meses a clase y eso hizo que abandonara los estudios hasta hace un año, en que retomó la formación.

En una entrevista tenemos poco tiempo para darnos a conocer y demostrar que hemos cambiado, pues no siempre es fácil si se nos prejuzga y, seamos sinceros, todos lo hacemos en un primer momento, de manera que decir esto en una entrevista haría que este chico corriera el riesgo de ser etiquetado como negativamente y que no se le diera la oportunidad de demostrar que ya no es así. ¿Qué hicimos en este caso?

Sabíamos que tenía un vacío de tres años en el currículum y que en cualquier entrevista le iban a preguntar por ello, por ejemplo:

-Entrevistador: Veo que no terminaste la ESO y ahora estás estudiando de nuevo. ¿Por qué dejaste el instituto en aquel momento?
-Entrevistado: “Cuando uno es más pequeño es muy inmaduro y no siempre es consciente de la importancia de unos estudios para su futuro trabajo. Ese fue mi caso, no era buen estudiante y no era consciente de la importancia que tendría la formación el día de mañana. Intenté buscar trabajo esos años, pero me he dado cuenta de que sin una mínima formación no conseguiría nada, por eso he vuelto a prepararme el graduado en una escuela de adultos y mi idea es seguir formándome en el ámbito de la hostelería”.

Como verás, no hemos mentido en ningún momento, hemos omitido un hecho de su pasado que podría generar una mala imagen de sí mismo y hemos desviado la atención a sus proyectos y objetivos futuros.

Otro caso que tuve:0 una chica que dejó el trabajo porque tenía muchos problemas con su jefe, discusiones continuas por carga de trabajo, incumplimiento de horarios por parte de la empresa, retraso en los pagos, etc.

-Entrevistador: En tu último puesto, que es el más similar al nuestro, ¿por qué terminó tu relación con la empresa?
-Entrevistada: Me encantaba mi puesto de trabajo, agradezco mucho la oportunidad que se me dio en (nombre de a empresa), las funciones las conocía y sabía llevarlas a cabo con eficiencia, sin embargo sabía que allí ya había llegado todo lo lejos que podía y consideré que llegó el momento de cambiar y buscar una empresa que me permitiera salir de mi zona de confort y enfrentarme a nuevos retos profesionales, como pienso que es la suya.

Estoy segura de que si aplicas estos consejos, poco a poco irás perdiendo el miedo a las entrevistas y cada vez estarás más cerca de tu oportunidad profesional.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo válida.
Necesita estar de acuerdo con los términos para continuar

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Menú
error: Content is protected !!